martes, 2 de agosto de 2011

Confianza


Confianza
Cuando creencia y duda, han desaparecido,
ocurre algo que es confianza.
Cuando todo es vacío, la confianza florece;
el vacío se convierte en el verdadero florecimiento
de la confianza. No hay nadie para creer,
nadie en quien creer; todas las dualidades han caído.
¿Qué puedes hacer entonces?
No puedes dudar, no puedes creer;
simplemente confías y fluyes con la corriente.
Te mueves con la vida, reposas con la vida.
Si la vida trae nacimiento, confías en el nacimiento;
no te quejas. Si la vida trae muerte,
confías en la muerte;
no dices que eso no está bien.
Si la vida trae flores, de acuerdo;
si la vida trae espinas, de acuerdo.
Si la vida quita, está bien. Eso es confianza.
Dejarlo todo a la vida, lo que sea.
No desear, no hacer demandas.
Confiar significa ir por la vida sin ninguna expectativa,
sin ningún deseo o demanda de tu parte.
No pedir, no quejarse. Aceptando lo que sea que ocurra.
La confianza ocurre con sólo ver que lo opuesto
está implicado en todas las cosas.
Confiar significa entrar en lo desconocido,
sin hacer ninguna demanda.
Osho

8 regalos que no cuestan dinero.


1.- El regalo de Escuchar.
Pero realmente escuchar, sin interrumpir, bostezar, o criticar. Sólo escuchar.
2.- El regalo del Cariño.
Ser generoso con besos, abrazos, palmadas en la espalda y apretones de manos, estas pequeñas acciones demuestra el cariño por tu familia y amigos.
3.- El regalo de la sonrisa.
Llena tu vida de imágenes con sonrisas, dibujos, caricaturas y tu regalo dirá: “me gusta reír contigo”
4.- El regalo de las notas escritas.
Esto puede ser un simple “gracias por ayudarme”, un detalle como estos puede ser recordado de por vida Y TAL VEZ CAMBIARIA LA TRISTEZA POR ALEGRIA.
5.- El regalo de un cumplido.
Un simple y sincero “te ves genial con esa chaqueta”, “has hecho un gran trabajo” o “fue una estupenda comida” puede hacer especial un día.
6.- El regalo del favor.
Todos los días procura hacer un favor.
7.- El regalo de la soledad.
Hay días que no hay nada mejor que estar solo. Sé sensible a aquellos días y da este regalo o solicítalo a los demás.
8.- El regalo de la disposición a la gratitud.
La forma más fácil de hacer sentir bien a la gente es decirle cosas que no son difíciles de decir como “Hola” y “Muchas Gracias”.

lunes, 4 de abril de 2011

CONFESANDO UNA CULPA


Habia un niño que visitaba a sus abuelos en su granja. Le dieron una resortera para que jugara afuera en el campo.Practicó, pero nunca pudo darle a su objetivo. Ya un poco desanimado, regreso a la casa para la cena.
Mientras caminaba de regreso, vio el pato más querido por su abuela. T como un impulso, él le dejó ir un golpe con la resortera., le pegó al pato y lo mató.
El niño estaba impresionado y consternado. En un momento de pánico, escondió el pato muerto entre una pila de madera, pero en ese momento vió que su hermana estaba obervandolo.
Dorita lo habia visto todo pero no dijo nada. Después del almuerzo del siguiente día, la abuela dijo: "Dorita, vamos a lavar los platos" pero ella dijo: "Abuela, Johnny me dijo que el queria ayudarte en la cocina". Luego el susurró a Johnny: "Recuerdas el pato".
Así que Johnny lavo los platos. Más tarde ese día el abuelo le preguntó a los niños si querian ir a pescar, y la abuela dijo: "Lo siento, pero necesito que Dorita me ayude a hacer las compras". Ella solo sonrió y dijo: "Bueno, no hay problema porque Johnny me dijo que queria ayudar" y susurro nuevamente: "Recuerdas el pato"´. Así que Dorita se fue a pescar y Johnny se quedo ayudando.
Después de varios días en los cuales Johnny hacia todas las tareas de Dorita, Él finalmente no pudo soportarlo más.
Le confesó a su abuela que había matado al pato.
La abuela se arrodilló y le dió un abrazo y le dijo: "Corazón, yo lo sé, sabes, yo estaba parada en la ventana y vi todo lo que pasó. Pero porque te amo te perdono. Solo me preguntaba cuanto tiempo más permitirías que Dorita te hiciera su esclavo.

sábado, 26 de marzo de 2011

LA PAREJA PERFECTA


Érase una vez una muchacha de nombre Nadia, cuya belleza atraía a todos los que la conocían. A pesar de ello, Nadia se sentía muy sola. Tras la alegría del primer encuentro con sus pretendientes, les encontraba defectos. Entonces, sentía que su amor se marchitaba y seguía anhelando su ideal de pareja ...perfecta.

Un día, Nadia oyó hablar de un sabio que a todos conmovía con sus palabras. Aquella noche, decidió consultarle su problema.

"Tal vez -se decía- me pondrá en el camino de ese hombre ideal que sueño".

A la mañana siguiente, llegó hasta él y, tras exponerle su mala suerte, le dijo:

- Necesito hallar la pareja perfecta. ¿Qué podéis decirme? Una persona como usted, sin duda, habrá encontrado la pareja perfecta.-

Aquel anciano, mirando a Nadia con brillo intenso en sus ojos, le dijo:

- Pasé mi juventud buscando a la mujer perfecta. En Egipto, encontré a una mujer bella e inteligente, pero era muy inconstante y egoísta. En Persia, conocí a una mujer que tenía un alma buena y generosa, pero no teníamos aficiones en común… Y así una mujer tras otra. Al principio, me parecía haber logrado "el gran encuentro", pero, pasado un tiempo, descubría que faltaba algo que mi alma anhelaba. Fueron transcurriendo los años hasta que de pronto, un día…- dijo el anciano haciendo una emocionada pausa, -la vi, resplandeciente y bella. ¡Allí estaba la mujer que yo había buscado toda mi vida!-

-¿Y qué pasó? ¿Te casaste con ella?- replicó entusiasmada la joven Nadia.

- Al final… la unión no pudo llevarse a cabo.

-¿Por qué?, ¿por qué?-

- Porque al parecer– le dijo el anciano con un gran brillo en sus ojos, -ella buscaba la pareja perfecta…-

EL ARBOL CONFUNDIDO



Había una vez -en algún lugar que podría ser cualquier lugar, y en un tiempo que podría ser cualquier tiempo-, un hermoso jardín, con manzanos, naranjos, perales y bellísimos rosales, todos ellos felices y satisfechos.


Todo era alegría en el jardín, excepto por un árbol profundamente triste.

El pobre tenía un problema: "No sabía quién era"...

Lo que le faltaba era concentración, le decía el manzano, - Si realmente lo intentas, podrás tener sabrosísimas manzanas-. -¿Ves qué fácil es?-

-No lo escuches...-, exigía el rosal. -Es más sencillo tener rosas.. - ¿Ves qué bellas son?

Y el árbol, desesperado, intentaba todo lo que le sugerían, y como no lograba ser como los demás, se sentía cada vez más frustrado.

Un día llegó hasta el jardín el búho, la más sabia de las aves, y al ver la desesperación del árbol, le dijo: -No te preocupes, tu problema no es tan grave, es el mismo de muchísimos seres sobre la tierra. Yo te daré la solución-:

-¡No dediques tu vida a ser como los demás quieran que seas. Sé tu mismo, conócete, y para lograrlo, escucha tu voz interior!-.

Y dicho esto, el búho desapareció.

-¿Mi voz interior?... ¿Ser yo mismo?... ¿Conocerme?... - Se preguntaba el árbol, desesperado,...

¡CUANDO DE PRONTO, COMPRENDIÓ!

Y cerrando los ojos y los oídos, abrió el corazón, y por fin pudo escuchar su voz interior diciéndole: -Tú jamás darás manzanas porque no eres un manzano, ni florecerás cada primavera, porque no eres un rosal-.

-¡Eres un roble!-. -Y tu destino es crecer grande y majestuoso. Dar cobijo a las aves, sombra a los viajeros, belleza al paisaje... Tienes una misión: ¡Cúmplela!.

Y el árbol se sintió fuerte y seguro de si mismo, y se dispuso a ser todo aquello para lo cual estaba destinado.

Así, pronto llenó su espacio y fue admirado y respetado por todos. Y sólo entonces el jardín fue completamente feliz.

Yo me pregunto, al ver a mi alrededor, -¿Cuántos serán robles que no se permiten a si mismos crecer?....
¿Cuántos serán rosales que, por miedo al reto, sólo dan espinas?.... ¿Cuántos, naranjos que no saben florecer?

En la vida, todos tenemos un destino que cumplir, un espacio que llenar. No permitamos que nada ni nadie nos impida conocer y compartir la maravillosa esencia de nuestro ser.

¡RECUERDALO SIEMPRE!

lunes, 14 de marzo de 2011

El hombre que quiso ser mujer




Un hombre estaba harto de tener que ir a trabajar todos los días y que su esposa se pudiera quedar en casa.

Quería que ella viera por lo que él pasaba todos los días, así que rezó:
"Señor: Yo voy a trabajar cada día, durante 8 horas mientras mi esposa se queda en la casa tranquilamente. Quiero que ella sepa por lo que tengo que pasar todos los días, entonces permíteme cambiar de cuerpo con ella por un día... Amén".

Dios, en su infinita sabiduría le concedió el deseo al hombre.

A la mañana siguiente, se despertó como mujer.
Se levantó, hizo el desayuno para su cónyuge, despertó a los niños, sacó su ropa para ir al colegio, les dió desayuno, empacó los almuerzos, los llevó al colegio, volvió a casa, recogió la ropa para la lavandería y la llevó.
En el camino paró en el banco a hacer un retiro y fue al supermercado a comprar víveres.

Entonces regresó a casa, guardó los víveres, hizo los cheques para pagar las cuentas y cuadró la cuenta del banco.
Limpió la caja del gato y bañó al perro.
Para entonces ya era la 1:00 P.M. y corrió a hacer las camas, puso la ropa sucia en la lavadora, sacudió, aspiró, lavó el baño, barrió y trapeó el piso de la cocina.

Salió coriendo a recoger a sus hijos en el colegio, y tuvo una discusión con ellos de vuelta a casa.
Sacó leche y galletas para los niños y los organizó para que hicieran las tareas.
Puso la tabla de planchar y se puso a planchar mientras veía televisión.

A las 4:30 empezó a pelar papas, lavar las verduras para la ensalada, adobó la carne, y puso el arroz a cocinar.

Cuando su cónyuge llegó preguntando por la comida, ésta ya estaba lista y servida.
Después de la comida, limpió la cocina, lavó los platos sucios, sacó la ropa de la lavadora y la puso a secar.

Bañó a los niños y los acostó.

A las 9:00 P.M. estaba exhausto aunque no había terminado todavía sus quehaceres, se fue a la cama donde estaban esperándolo para hacer el amor, lo cual logró hacer sin quejarse.

A la mañana siguiente se despertó e inmediatamente se arrodilló al lado de la cama y dijo, "Señor, yo no sé qué estaba pensando.

Estaba muy equivocado al envidiar a mi esposa por poder quedarse en casa todo el día.
"Por favor Señor, por favor, vuélvenos a cambiar".

El Señor, en su infinita sabiduría, contestó: "Hijo mío, creo que has aprendido la lección y será un placer para mí volver las cosas a como estaban antes. Sin embargo, vas a tener que esperar nueve meses. Anoche quedaste embarazado".

Autor Desconocido

lunes, 14 de febrero de 2011

MENSAJE DE AMOR


¿El día más bello? Hoy
¿La cosa más fácil? Equivocarse
¿El obstáculo más grande? El miedo
¿El error mayor? Abandonarse
¿La raíz de todos los males? El egoísmo
¿La distracción más bella? El trabajo
¿La peor derrota? El desaliento
¿Los mejores profesores? Los niños
¿La primera necesidad? Comunicarse
¿Lo que nos hace más felices? Ser útiles a los demás
¿El misterio más grande? La muerte
¿El peor defecto? El mal humor
¿La persona más peligrosa? La mentirosa
¿El sentimiento más ruin? El rencor
¿El regalo más bello? El perdón
¿Lo más imprescindible? El hogar
¿La ruta más rápida? El camino correcto
¿La sensación más grata? La paz interior
¿El resguardo más eficaz? La sonrisa
¿El mejor remedio? El optimismo
¿La mayor satisfacción? El deber cumplido
¿La fuerza más potente? La fe
¿Las personas más necesarias? Los padres
¿La cosa más bella de todas? EL AMOR

LA VERDADERA RIQUEZA

Un hombre quería mostrarle a su hijo la pobreza y lo llevó donde una familia campesina.

Al regresar le preguntó al niño: ¿Qué te pareció la pobreza?. El niño respondió: ¿De qué pobreza me hablas?. Ellos tiene cuatro perros, yo tengo uno. Nuestra piscina llega sólo hasta la mitad del jardín, en cambio ellos tienen un riachuelo que nunca termina.

Nosotros tenemos lámparas importadas, ellos tienen estrellas.
Nuestro patio llega hasta la pared del vecino, el de ellos termina en el horizonte. Ellos tienen tiempo para sentarse a conversar, en cambio tú y mamá tienen que trabajar todo el tiempo, y casi nunca los veo.

El niño finalmente añadió: Gracias papá por mostrarme la verdadera riqueza.