viernes, 21 de junio de 2013

“LA FUSIÓN” …más allá del amor.

     
 Doroteo y Jimena vivían con ilusión cada día de la semana pensando en que el domingo por la mañana se verían en su lugar preferido, “Vista flores”, era la orilla de un acantilado que les regalaba el mejor de los paisajes en los alrededores de su pueblo natal. La vista y el aroma del mar junto con las flores daban el toque especial para relajarse y trascender cualquier condición en la que se encontraran.
         Siempre llevaban algo que comer, por lo general era queso y algunos frutos secos que disfrutaban arriba de una manta que tendían en el prado, y por supuesto no les podía faltar una botella de vino tinto que sin prisa alguna bebían.  
        Mantenían una comunicación franca y abierta, se habían dado cuenta que eso les permitía tener dentro de su relación una conducta libre y natural. Se comprendían uno al otro, conocían sus más íntimos deseos y algo muy importante en toda relación, conocían sus reacciones, por supuesto a reserva de esa espontaneidad que era la que les permitía nunca terminar de reconocerse, pues por eso, cada quien podía expresar continuamente su originalidad y siempre así ser atractivos uno al otro, realmente se vivían en libertad. Doroteo y Jimena, eran incondicionales uno al otro y lo sabían.
          Juntos, habían descubierto que cuando una pareja se pone atención a sí misma como tal, puede alcanzar la madurez conveniente para trascender toda condición que experimenten y algo muy significativo en ello, el servir a otras personas que algún día  requirieran su información acumulada a través del tiempo y que era el fruto de todos sus encuentros. Esto realmente los llenaba por completo y llegaron a pensar que eso, realmente eso, era los que de alguna forma también los mantenía muy unidos, ambos llevaban muy a flor de piel, la energía que hemos llamado…voluntad para servir.
         Doroteo y Jimena estaban muy acostumbrados a esas salidas al campo, siempre regresaban con esa paz que luego se oculta con el trajín de los días, sin embargo, ese día en particular, no imaginaban por nada lo que iban a conocer y mejor aún, lo que iban a vivir con todo su ser.
         La mañana transcurría entre palabras, risas y suspiros. Estos ocasionados por darle rienda suelta a sus sueños, a sus ilusiones y por la inocencia que aún tenían, cuando sin darse cuenta estaban frente a ellos un señor cuya sonrisa los calmo inmediatamente, este les dijo…
 -Hola muchachos buenos días, que gusto saludarlos en este agradable día, hay un brillante sol y aire fresco,  la mezcla ideal ¿no les parece?
            Doroteo y Jimena tardaron en responder, aún estaban algo sorprendidos por la repentina aparición del señor que no reconocían bien a bien, y se animaron a preguntarle…
               - ¿Señor, no es usted de este pueblo verdad?,  pregunta Doroteo…
- No teníamos el gusto de conocerlo.
                - Si, si soy de aquí, …responde el señor.
- Solo que he estado entretenido en algunas cosas los últimos años pero ya he decidido salir los fines de semana también, antes solamente salía por las mañanas y precisamente a este lugar.
- Aunque les confieso; nunca he venido solo, siempre he venido con mi compañera, hoy me adelante a cortarle las flores que tanto le gustan,  esperaba recibirla justo aquí donde Uds. se encuentran pero veo que se me han adelantado.
Al mismo tiempo que les decía eso soltaba una carcajada muy peculiar que demostraba franqueza y les explicaba.  
- Lo que pasa es que tenemos de venir aquí, de lunes a viernes muy temprano por las mañanas más de cuarenta años. Estamos un rato con la naturaleza y nos regresamos a nuestras actividades donde pasamos el resto del día.
- Los fines de semana jamás habíamos venido hasta hoy y es por eso que nos encontramos, pero les soy franco no pensé que hubiera alguien “cuidando” nuestro especio.

Y de nuevo vuelve a reír fervientemente, apuntando al mismo tiempo con su dedo hacia el sendero, haciendo ver que se acercaba su compañera.
 Algo pudieron ver Doroteo y Jimena en el rostro del señor mientras iba en su encuentro a recibirla. Una sonrisa que emanaba amor, ¡Todo el amor!.
Se miraron entre sí sin decir nada, pues preferían callar y ser testigos del amor que se demostraban dos seres que apenas unos momentos acababan de conocer.
 - Amada mía, te presento a mis dos nuevos amigos, ellos son los que nos cuidan “nuestro” especio todos los fines de semana mientras tu y yo no estamos.
 - La amable señora les dice.
            - Hola muchachos, como están, me da mucho gusto conocerlos y saber que tienen nuestra misma afición de venir a sentir la naturaleza. Que grato es saber que existen gustos sin tiempo, como este que compartimos los cuatro.
            - Veo que han preparado su manta para estar más cómodos y han traído alimentos
            Y viendo a su compañero le dice.
               - Estamos interrumpiendo su día de campo, es mejor dejarlos solos.
               Doroteo y Jimena se dan cuenta que no habían reaccionado por estar asombrados con la presencia de los señores y lo que estos les proyectaban, que para pronto se ponen de pie y les piden que los acompañen en su día, que bien podía ser un día de campo de  cuatro y no solo de dos.                     
 -Yo soy Jimena, mucho gusto…al tiempo que les estiraba su mano para saludarlos.
                 -Y yo soy Doroteo, pero por favor siéntense con nosotros y permítanme ofrecerles una copa de nuestro vino.
            En eso recuerda Doroteo que solo habían llevado dos copas y un poco angustiado se lo comenta a Jimena.
                  - ¡Jimena! solo traemos dos copas, tendré que ir a la casa por otras dos.
                 - No, no es necesario…le dice Jimena… cuando te dije que pusieras las copas en la canasta creí que no me habías escuchado y yo de todos modos las puse en la bolsa de los alimentos aquí las traemos.

            En efecto, ahí estaban las otras dos copas, se sirvieron el vino y se dispusieron a pasar un día que pintaba más que agradable.
            Poco a poco Doroteo y Jimena fueron teniendo más confianza con los señores  y la plática se tornaba cada vez más definida y sustanciosa, estaban asombrados de la fluidez de ellos no podían distinguir su edad, su expresión era atemporal. 
          Por alguna razón no les habían  dicho sus nombres, ni Doroteo ni Jimena se los   preguntaron, sin duda algo extraño pero así era. Estaban tan inmersos en la conversación que ese “pequeño” detalle se  pasó por alto. Solo se referían a ellos como Sr. y Sra. … el tiempo se pasaba sin darse cuenta.
          Hasta que llegó el momento de una pregunta que fue crucial en la conversación. Los señores se tomaron de la mano y por voz de ella preguntaron.
              - Muchachos, ¿Nos pueden decir, cuál es su convicción como pareja?, ¿Hacia dónde se dirigen?
            Un poco asombrados Doroteo y Jimena se vieron fijamente y también reaccionaron espontáneamente tomándose de la mano como muestra de unidad y fue ella quien respondió.
          - Amarnos es nuestra prioridad, reconocernos en este amor que nos entregamos y compartir sus frutos. Y deseamos dirigirnos a la paz, lograr encontrarla un día, tal vez en nuestra vejez no importa, pero encontrarnos con ella.    
                 El señor le da un trago de vino, se acomoda un poco más y les dice.
 - Quiero compartirles algo, ¿Me permiten hacerlo?
               Los muchachos asienten apresuradamente con la cabeza.
              - Nosotros, hace algún tiempo, estábamos en su misma situación, teníamos sueños e ilusiones, pero al poco tiempo el amor nos llevó a comprender que, donde estábamos parados como pareja, era “más allá” del amor mismo y  con ello nos recorría una ola de gran responsabilidad.  Nos era difícil aceptar que el amor había quedado atrás, eso es imposible de acuerdo a la forma tradicional que tenemos los humanos de ver al amor. Sin embargo al paso de un corto tiempo comprendimos que la energía que en ese momento nos envolvía representaba a la de la fe, la confianza en nosotros mismos. Empezamos a vernos como una pareja no convencional, que si habíamos trascendido el enamoramiento normal solo podía ser por una razón, y así simultáneamente nos vimos con la responsabilidad de compartir nuestras experiencias a todos aquellos que se encontraran en la confusión más importante de atender en la vida,   como vivir con la energía que nos da el amor, la libertad, ya que esto es nuestro estilo de vida  olvidado y el cual debemos rescatar e iniciar realmente a vivir.
 La plática del señor cada vez resultaba más interesante, Doroteo y Jimena, sabían de que hablaba, pues sentían algo similar, lo que no sabían era como acomodar con palabras esa realidad que Vivian. 
            No esperaron más y casi lo obligaron a seguir platicando al mismo tiempo que los cuatro se refrescaban bebiendo algo de vino.
               - ¿Que hay más allá del amor?  …les pregunta el señor a Doroteo y Jimena
                - ¡La libertad!, Ud. lo ha dicho…contesta Doroteo
               - ¿Y qué es la Libertad?
                - La independencia de cada quien…vuelve a contestar Doroteo, haciendo notar que estaba muy atento.
            - La independencia de cada quien como tú dices es ser liberal, donde aplicas una conducta personal y que es el resultado de tus experiencias, dentro de cierto “orden” social y de cierta armonía. La libertad, es la aplicación de tu conciencia, ya no vivir independiente como una isla, sino reaccionar de acuerdo a las normas que rigen al universo dentro de tu propia vida en este planeta.
            La libertad se da porque concientizas cada evento en tu existencia, y eso es vivir en unidad, contigo mismo y con todo el universo.
            Espontáneamente, Jimena sintió correr una lágrima en su mejilla, la vida, ese día, le estaba dando la oportunidad de ponerle nombre a muchas cosas que había sentido pero no sabía que eran, se dio cuenta que ella de forma natural experimentaba eso y mucho más y que el momento de comprender había llegado. Agradeció en silencio el encuentro con esos señores que por sincronía universal estaban ahí con ellos.
              - Miren muchachos…les dice la señora con una voz especialmente dulce y clara.
                                  - En la vida, sin darnos cuenta nos vamos alejando de la realidad, precisamente por interpretar incorrectamente esa independencia, sin embargo tarde o temprano la vida misma nos regresa al camino para seguir evolucionando al mismo tiempo que realmente la vamos disfrutando.
            El amor es la puerta para rehabilitarnos en la conducta original, que es donde Uds. se encuentran ahorita. Y al llegar el amor puro en una pareja, lo que este induce es a servir a todo su entorno de todas las maneras posibles y en las cuales nos hemos preparado, estas son nuestro gusto por lo que hacemos en la vida. Esa es la paz que dices tú Jimena, ya está aquí, no debes esperar llegar a la vejez para encontrarte con ella, la paz, se manifiesta cuando te das la oportunidad de creer en ti y realizas lo que te guste hacer, así de simple, y creo que ya la han experimentado muchísimas veces. Sin duda esto que les decimos está próximo  a cambiarles la vida, pues el camino se ha acortado, ¿No lo creen?

            Doroteo y Jimena, sin poder hablar porque sentían tan clara ahora la realidad de ellos como pareja,  sin pena lloraron tomados de la mano, viéndose uno al otro, sonriendo apenas pudieron exclamar.
            - ¿Por qué  no los conocíamos?, ¿Realmente son de nuestro mismo pueblo?
            Inmediatamente el señor les pregunta que si quieren más vino y se apresura a servirles, al mismo tiempo que comenta.
            - Calma muchachos, apenas vamos empezando y ya están muy emocionados, espérense a conocer hacia donde nos llevara esto, se sorprenderán mucho más y esa emoción que ahora sienten será nada en comparación con lo que se encontraran, se los aseguro.
            No se preocupen por sostener ese amor, esa paz, esa libertad que ahora sienten, jamás se va lo que se acepta de corazón, ya lo han ganado y lo que realicen lleva el sello de esa maravillosas virtudes.
            Pero hay algo muy serio de lo que queremos hablarles, de lo que realmente hay más allá del amor, la palabra que escucharan es poco usada en la vida común de las parejas, pero cada vez toma más fuerza, pues la energía de esta época de nuestra vida, obliga a retomar nuestra originalidad y eso es vivir en los efectos de la paz, la energía que se experimenta al estar en paz es la energía de la FUSIÓN.
            - Así es muchachos…les dice la señora…-La energía que ustedes experimentan es la energía de la FUSIÓN, y eso es la paz aplicada en su relación, que entonces ahora se dan cuenta que ya no viven una relación, ya no son dos a los ojos del universo, pues ahora viven en fusión, ahora son uno solo.
            ¿Acaso no han sentido que son incondicionales uno del otro?, la incondicionalidad es una característica de la fusión. Es la confianza que se tienen tanto a sí mismo, como uno al otro en toda su expresión.
            ¿Cuántas veces se han quedado sin diálogo?, la fusión hace que lo trascendamos y caigamos en la sincronización natural de nuestros propósitos de vida. La fusión no lleva consigo el sentido de propiedad, es la práctica de la vida en común acuerdo, los propósitos de dos se convierten en uno.
            La herramienta fiel de dos seres en fusión, es la sincronía, al tener el mismo fin se da la misma reacción, y lo maravilloso es que cada quien la puede interpretar a su especial manera también, de acuerdo a su género y a su sentir en el momento.
            El señor con un suave gesto le pide permiso a su compañera para hablar. Doroteo y Jimena se dan cuenta de la suavidad con la que se comunican, como se sonríen entre ellos, como se les veía y sentía también su sincronía, sin prisa y en completa aceptación uno del otro.
              - Y el señor dice…Con el tiempo me empecé a dar cuenta que no podía pensar en ella porque me convertía en ella, en su pureza y yo la revivía, hacía que viviera en mí, podía fielmente representarla, me convierto en ella simple y sencillamente soy ella.
            Rodó una lagrima en su mejilla por revivir ese sentimiento, y claramente volvió a sentir lo nutrido que esta estaba.
            Los muchachos al ver eso se unieron en su sentir tan especial, pues ahora lo comprendían, ya lo podía comprender.
            La señora, con una sutil sonrisa en sus labios, inspiro y sintió su corazón y el de su compañero uno solo en señal de unidad, de apoyo, de verdadera integridad…y les dijo.
           - “Las palabras de amor que han compartido, son el preludio para la manifestación de la fusión con lo que las inspira”.
            Jimena pregunta
                 - ¿La fusión se trasciende?
                - Se aplica…le contesta el señor. Se puede diversificar, te puedes fusionar con lo que desees sentir. La fusión es la esencia misma aplicada como ser. Al hablar de un ser humano te fusionas  a él y dan los frutos contundentes de acuerdo a su propósito que los ha unido, siempre de acuerdo al beneficio de su entorno, si sientes alguna otra condición de vida te fusionas a ella. La Fusión crea situaciones o circunstancias y también puede transformar las que ya hay.
            Ahora es Doroteo el que toma la palabra y pregunta.
               - ¿Es obligatoria?
            El señor contesta        - Es la realidad del universo, es un derecho por existir que toman los que están en paz consigo mismo.
               - ¿Qué hace que las perdamos?
           - Mejor dicho que se oculte, no puedes perder lo que eres. Y lo que hace que se oculte es el libre albedrío, este distorsiona los sentidos.
            El criterio de los seres en fusión es unificado, exclusivo al servicio universal. Cuando uno de los dos aun usa la mente y no el sentimiento, actúa de acuerdo a sus experiencias del pasado y no puede fluir en el presente que vive, el criterio está fragmentado, por lo tanto la unidad no existe.
               Sorprendidos Doroteo y Jimena y aun tomados de la mano les preguntan.
               - ¿Cómo es que saben tanto?
            La señora les contesta…- No es eso, solamente hemos puesto atención a nuestras reacciones, eso ha permitido ponerle nombre a la energía que experimentamos, esto todos lo pueden hacer, solo poner atención y listo, la información aparece y con ello la asistencia para los demás.
               - ¿Cómo le hacemos ahorita para estar en fusión?
            - Solamente sientan su propia unidad, no hay nada más poderoso que un deseo inspirado sin interés personal, o sea que lo mueva el interés de servir a los demás. La fusión amplia el campo energético de los seres que sé que desean en paz y así se transforma más rápido lo que deseen transformar.
            El vino se agota y la plática pareciera no terminar, no se sentía pasar el tiempo pero la botella si lo registraba, la ven y sonríen los cuatro, por primera vez se ven entre todos de una manera muy sutil y verdadera, ven sus rostros, la calidez del momento dejaba por alto todo lo demás. La energía que existía en ese momento era tan especial, tan concentrada que los transporto al lugar donde se sienten los deseos.
            Los señores captan esto y les preguntan.
           - ¿Muchachos, cuál es su deseo ahora, nos pueden decir? ¿Tendrán alguno?
             No podían hablar, estaban experimentando la fusión misma, no necesitaban pensar entre ellos, por estar tan cerca con solo verse a los ojos la habían logrado, el llanto brotaba sin parar. Lloraban en amor, en paz, lloraban en libertad.
            Lo que ellos pensaron alcanzar en la vejez, lo habían logrado ahí ese día, en su lugar preferido del campo, en la naturaleza que tanto les gustaba, se habían fisionado. Se sabían uno solo, se sentía como uno, y fue ahí cuando nuevamente  lograron sentir el peso de sus lágrimas, pues cargaba ahora al amor, la fe la paz y también la libertad, sentían ahora que sus lágrimas valían en realidad.
                 El señor le pregunta ahora.
             -¿Qué sientes en este momento Jimena, que te deja esta experiencia?
              Ella sensible a si misma contesta.
          - Me siento integra como ser y mujer, me siento firme, con aplomo y templanza en mi expresión, percibo la solución antes de lanzar la intención…
       No pudo terminar, el llanto la invadió por completo, y en el instante en que Doroteo la abrazo, pudieron experimentar un solo latido, sus corazones que ya se habían fusionado.
             Los señores sin proponérselo, inspiraron al mismo tiempo que Doroteo y Jimena y también se abrazaron.
             Instantáneamente los muchachos voltearon a abrazarlos y los señores no estaban ya, simplemente no estaban. No había manera de no verlos partir, pues el campo era abierto y del otro lado estaba el acantilado y también el sendero se veía de principio a fin.
            Doroteo y Jimena se preguntaron si había sido verdad sentían algo extraño en ellos pero no pudieron reconocer que era. En eso ven la manta y ahí estaban las cuatro copas como las dejaron, esa era la prueba fiel de que si habían estado acompañados de dos seres tan bondadosos, las lágrimas volvieron a salir, pero ahora no hubo preguntas, no necesitaban respuestas.
            Durante la semana acordaron llevar al laboratorio de la ciudad más cercana las copas, pidieron una muestra de ADN, de la cuatro. Algo les decía que debían hacerlo.
            Pasaron unos días cuando les hablaron pidiéndoles que pasaran a recoger los resultados, no sospechaban lo que la vida les tenía preparado.
             Juntos Doroteo y Jimena abrieron el sobre, en el cual decía:
            Los artículos proporcionados (cuatro copas de cristal) para la realización  de las muestras de ADN, solo arrojaron datos de dos diferentes tipos. Dos copas presentaron el mismo tipo de ADN, del género femenino, y las otras dos copas, mostraron datos del mismo tipo de ADN, del género masculino.
           Nuevamente el llanto los invadió, recordaron algunos detalles que pasaron por alto como; Nunca les preguntaron su nombre, Él apareció repentinamente en un espacio libre donde eso era imposible con el pretexto de andar cortando unas flores para su compañera que no tardaba en llegar y Él mismo les mostró apuntando con su dedo la llega de Ella y no se percataron que siempre se ve el sendero por muy largo que este sea.
            Y por último recordaron su salida de casa, que tanto Doroteo como Jimena habían llevado sus propias copas de vino.
           Sabían que tenían que darse el tiempo para asimilar lo sucedido, el encuentro inesperado con su propia esencia. Por ahora solo alcanzaban a comprender…que eran libres.
              El único recuerdo físico de ese día en el que compartieron su vino, fueron las cuatro copas.

 Diego Sámano Charles.


martes, 18 de junio de 2013

“POLVO EN EL CORAZÓN”…saber recibir. (Segunda parte).


 Taxi 54
            Don Miguel, al bajarse del coche colectivo en el que había vivido una especial experiencia sintió algo extraño, algo que de alguna forma sabía que podía existir, no le hizo mucho caso, sin embargo no dejo de inquietarle el hecho de que tal vez él también  podía tener… polvo en el corazón.        
Pasado un año, Don Miguel salía de su casa como era costumbre, solamente que ahora el lugar que quería visitar era un parque, quería sentirse uno con todo, pues tenía tiempo de experimentar esa sensación que sabía, siempre le otorgaba cosas buenas. Todo parecía ser un día normal. Llego al parque y se instaló en un espacio de grandes árboles. Él no sabía que hacia ahí, solo podía percibir que sería para estar en un silencio que de tiempo atrás no lo había sentido. Empezó a ver a las personas que andaban por ahí, y sin darse cuenta ya se encontraba en ese silencio que había ido a buscar, entro tan fácil a el que no tuvo más beneplácito que entregarse a lo que cada vez lo atraía más y lo cual no era otra cosa que la paz misma.
Don Miguel inicio el diálogo con lo que él llamaba, su parte pura. Cuanta paz significaba eso, no quiso esperar más y le dijo…
 - Hola, nuevamente estoy contigo Señora Vida, gracias por permitirme sentirte, no tengo nada especial que contarte, solo estoy sintiéndote aún con más fuerza que antes. Gracias por recibirme e inspirarme rápidamente. Tú sabes que hay en mí, te pido que no me dejes hablar, quiero escucharte a ti, pues a eso he venido…ahora lo sé, he venido a sentirte en mí, necesito hacerlo.
 Pasaron unos segundos, pero fue el tiempo suficiente para que Don Miguel se desconectara absolutamente de todo he iniciara uno de los encuentro más reveladores de  su vida…la verdad acerca del Amor, inspirada por su propia esencia, su propia vida, sus experiencias acumuladas por encarnaciones estaban a punto de conjugarse y sacar a relucir la verdad que las había envuelto por un sin número de años. Estaba a punto de descubrirse a sí mismo vida,  he iniciar la más significativa de las experiencias, disfrutar su existencia. Unas lágrimas se asomaban por sus ojos, quiso contenerlas pero no pudo,  ya era tarde para ello y ya era tiempo de practicar lo que había por mucho tiempo compartido para otros, era tiempo de experimentar en él lo inevitable para todo ser… el Amor.
 - HOLA MIGUEL, ¿COMO ESTAS? Le pregunta con su voz majestuosa y única la vida.  ¿POR QUÉ EL MOTIVO DE NUESTRA REUNIÓN, QUERIDO MÍO?
                -  Señora Vida, siento algo y desconozco lo que es, solo sé que no puedo seguir sin descubrir lo que me pasa y saber la verdad. Sé que tiene que ver con el Amor, sin embargo yo creí que eso estaba arreglado, y me doy cuenta que no es así, pues me he dado cuenta que no se hacerle frente a lo que me pasa.
          Tiempo atrás, supe que para ascender a lo que es la plenitud, debía entregar todo a ti, librarme de todo apego, soltar lo que  había en mis manos y que solo así podría experimentar la universalidad en mi expresión. Pero ahora querida Señora te digo, que también solté el amor a una mujer. ¿No entendí tal vez?, ¿No supe interpretar eso que sentí? ¿Qué interpreté Señora, que interpreté?
           - DIME MIGUEL, ¿PORQUÉ TE ENCUENTRAS ASÍ? ¿QUE TE HA SUCEDIDO?, ¿ME PUEDES PLATICAR?
 - Señora Vida, hace más de un año, me subí a un coche colectivo, quería ir a cierto lugar, en el asiento trasero viajaba una mujer, que lloraba mucho, le pregunte que porque lo hacía y solo me dijo que no lloraba, que traía polvo  en los ojos. Al cabo de unos minutos me di cuenta que seguía llorando y le dije que eso no era polvo en los ojos, que era polvo en el corazón, y de forma natural Señora Vida, me inspiro amarla, y hacer sentirle ese amor en silencio. Cuando paso un  poco más de tiempo, ella se sintió mejor, me dijo que le había hecho y le conteste que solo la había amado. Me toco llegar a mi destino, me baje y jamás la volví a ver.
            -Hoy, Señora Vida, me tocó tomar un taxi, era el 54, y unas cuadras más adelante se subió una mujer. Aunque yo no fuera llorando sentí algo que salía de ella y se dirigido a mi…si Señora Vida, era Amor lo que sentía, ella me lo enviaba sin pedírselo. Su naturalidad en su expresión, su sonrisa, sus ojos, su voz, su carácter, toda ella emanaba felicidad. Era como si me estuvieran entregando algo que tiempo atrás di sin mirar a quien, me devolvían algo que había entregado,  sabía que me correspondía.
             -Y hoy he venido a preguntarte Señora Vida; cuando entregué el amor de una mujer a cambio de la plenitud, ¿Qué fue lo que realmente entregué?, ¿Me puedes decir? ¿Por qué hoy me llega el amor en forma de mujer?-
       - CUANDO NO TIENES QUE PERDER, ES CUANDO HAS GANADO EL AMOR, ¿ME COMPRENDES?, ES CUESTION DE VALOR QUERIDO MIGUEL, ME ENTREGASTE A MI, EL AMOR MAS DIFICIL DE GANAR Y DE ENTREGAR EN TU DIMENSIÓN, EL DE TU PROPIA ESPECIE. TE PEDI EL AMOR DE UNA MUJER A CAMBIO DE LA PLENITUD, Y ME LO ENTREGASTE SIN DOLOR, DESPUÉS DE QUE LO PUDISTE SENTIR ME LO DISTE SIN OBJESIÓN, LO HICISTE PARA PODER CUMPLIR CON TU PROPOSITO DE VIDA, PUES REQUERIAS DE PLENITUD PARA LOGRARLO Y LO ÚLTIMO QUE ENTREGAS, ES CON LO PRIMERO QUE TE ENCUENTRAS AL INICIAR ALGO.  ES POR ESO QUE HOY TE ENCUENTRAS CON ESE AMOR, ERES TÚ EN FORMA DE MUJER, ESA ES LA PLENITUD, SABER VERSE EN TODO AL MISMO TIEMPO Y ALGO MÁS IMPORTANTE AÚN, SABER ACEPTARSE EN ESE TODO, ESO ES LO QUE SE LLAMA LA UNIVERSALIDAD DE UN SER, LA CUAL SE ALCANZA AL AMAR TODO LO QUE EXISTE POR SOLO EXISTIR
                              - YO TE PREGUNTO AHORA ALGO MIGUEL, ¿QUE ES PARA TI EL AMOR? Y ¿QUE ES PARA TI EL APEGO?
                      - Señora Vida, el amor es la energía que nos concilia unos a otros de forma natural, no se individualiza, es el precursor de la creatividad, promotor de toda virtud e intermediario hacia la paz. Y el apego es el generador de una conducta sin realidad.
- ALGO FALTA MIGUEL SIENTE.
- Yo soy el amor, eso faltaba Señora Vida, saberme y aceptarme el amor.
 - EL DETALLE NO ES EL AMOR, SINO COMO LO INTERPRETAS, COMO LE DAS VIDA, Y SI SABES QUE LO ERES, ¿DEBES CONVIVIR CON EL AMOR DE UNA PAREJA?, ¿ES NECESARIO EN TU VIDA SI TE COMPRENDES COMPLETO?
           - Señora Vida, siento que ahora mismo la unión de una mujer con un hombre, no solo es para procrear, sino también para potencializar el servicio a la humanidad que ellos puedan dar. He comprendido que uno solo puede hacer cierto tipo de servicio, y que cuando es en pareja, el servicio se transforma y se adecua de acuerdo a las necesidades sin perder cada quien su autonomía.
- Y RETOMANDO TU DESEO DE ENCONTRATE CONMIGO HOY, PUDIERAMOS DECIR QUE, HAS COMPRENDIDIO LA RAZON DE ENCONTRATE CON QUIEN SIN PEDIRTE NADA TE AMA. YA SE QUE HAY EN TI MI QUERIDO MIGUEL, ALGO QUE NO TE VA  A GUSTAR RECONOCER… HAY MIEDO, TIENES MIEDO.
                                       – En ese momento, Don Miguel sintió que recorría por su cuerpo una energía fría, difícil de aceptar a su edad y por comprender de la vida lo que sabía de ella. Tenía que hacerle frente, no había marcha atrás, era retomar la práctica de la vida desde su origen mismo, la unidad,  al mismo tiempo con todas sus formas…y pensó.
-  Miedo, ¿Lo tengo? ¿A qué?
¡Vaya si estaba pensativo! Don Miguel se había encontrado con algo no visto, pero sin duda la vida le tenía preparada una respuesta en caso de que él se quisiera salir sin lograr su objetivo. Inspirando profundamente decidió enfrentarse a ese miedo preguntándose cuál era la razón.
           - ¿Miedo, a que tengo miedo?, ¿A mi propia equivocación?, ¿A creer que uno debe caminar su propia misión sin compañía, al menos no en pareja? ¿Miedo a que Señora Vida?, dime.
          - ¿EN VERDAD QUIERES QUE TE LO DIGA?, MIEDO A LO QUE LOS SERES HUMANOS SE HAN OCULTADO POR CAUSA DE SUS EMOCIONES Y SU FALSA INTERPRETACION DE LA VIDA MISMA…MIEDO A LA DICHA. SI A LA DICHA, A ESO TIENES MIEDO, ES EL ULTIMO DE LOS MIEDOS, POR NO SABER CORRESPONDER AL ESTAR YA EN ESE ESTADO, POR NO SABER CORRESPONDER AL AMOR PURO QUE TE ENTREGA LA VIDA A TRAVES DE UNA MUJER, Y TEMES FALLAR. Y DEJAME DECIRTE QUE NUNCA LO HAS HECHO, YO LE LLAMO VIVIR, Y AL HACERLO HAS ACUMULADO FUERZAS PARA COMPARTIR TUS EXPERIENCIAS.
       USTEDES CREEN QUE EL MAS GRANDE DE TODOS LOS MIEDOS ES EL PERDER ALGO FÍSICO Y NO, REALMENTE ES AL ENCUENTRO FINAL CON TU PROPIA ESENCIA CONVERTIDA UN SER HUMANO, EN MUJER. A ESO TIENES MIEDO. TU SABES AMAR, PERO NO SABES DEJARTE AMAR, Y POR ESO ESTOY AQUÍ HOY CONTIGO, PARA QUE ME PERMITAS DEJARTE AMAR A TRAVES DE QUIEN HE ELGIDO PARA HACERLO, A TRAVES DE SU SILENCIO Y DE SU EXPRESIÓN, DE SU TERNURA E INTELIGENCIA, A TRAVES DE SUS CARICIAS Y DE SUS PALABRAS Y A TRAVÉS DE SU SENTIR. POR ESO ELLA TUVO QUE SUBIR AL TAXI DONDE TU VAS, HAN COINCIDIDO, NO ESPERES QUE SE BAJE EN ALGUN SITIO, PUES ELLA LLEVA TU MISMA RUTA, TU MISMO DESTINO, TU MISMA MISION…DISFRUTAR LA VIDA, Y CON ELLO COMPARTIR SUS EXPERIENCIAS. AHORA QUE LO SABES ¿QUE HARAS?, ¿ME PUEDES DECIR?
-  Amar…amarla abiertamente y dejarme amar Señora Vida.
 Don Miguel había comprendido que debió dejar el amor de una mujer para alcanzar la plenitud, pero lo que dejaba era la forma de amar a una mujer, para adoptar realmente la verdad en el saber amar a una mujer, e iniciar una nueva vida.
 Ese día en el parque resulto más que revelador, de la inquietud por no saber dejarse amar, a aceptar que ya era amado, el tiempo lo había alcanzado sin pensar en ello. La vida iniciaba a compartirle sus frutos sin anticipárselo, esas eran las sorpresas que sentía que un día llegarían.  Don Miguel, hoy no se pregunta más, solo se expresa de acuerdo a su sentir.
 Mensaje final

 LA VIDA TE QUIERE, HÓNRALA SINTIÉNDOLA.
 EL TAXI 54 TRANSPORTA DICHA, ALGO MÁS QUE SER INMENSAMENTE FELIZ.

 Diego Sámano Charles.

lunes, 17 de junio de 2013

“POLVO EN EL CORAZÓN”…el poder del amor. (Primera parte).


              Don Miguel, estaba en una esquina esperando un taxi, al poco tiempo se para uno que era colectivo, en el podían ir  varias personas que llevaran la misma ruta.
            En el taxi, venia una sola señora en el asiento trasero, Do Miguel, también se subió en ese mismo asiento. Solo habían pasado unas cuadras y se percató que la señora iba llorando.
                Don Miguel le pregunto. –Señora, ¿por qué llora?, no llore por favor.
                La señora le contesto que no iba llorando que era polvo que le había entrado en los ojos.
           Pasaron más cuadras y la señora lloraba más fuerte y el señor le volvió a preguntar lo mismo,  -¿Por qué llora señora?,- y la señora le contesto, -Le digo que es el polvo que entro más fuerte-, Con voz enérgica Don Miguel le dijo al taxista que se dirigiera a un lavadero de carros y que metiera a lavar el carro.
               Retomaron su camino y al poco tiempo la señora continuó en llanto abierto.
            El Señor le dijo, -No es el polvo del carro lo que la hace llorar señora, pues el carro ya está limpio ¿verdad?, es el polvo del corazón.
            La señora un poco confundida pues, sabía que era cierto y sorpresivamente Don Miguel le pregunta, ¿Quiere que lo retire de ahí?
             Ella le pregunto -¿Puede?, él le contesto, -Si, si puedo-
           A partir de ese momento y por el resto del camino, se dedicó a amarla en silencio desde su corazón, dejando el amor en el corazón de la señora, también Don Miguel sintió la paz en el, he hizo lo mismo. Casi instantáneamente, la señora se repuso, y le pregunto, -¿Qué fue lo que me hizo?, siento un alivio inmenso y una paz que tenía mucho tiempo de no sentir, ¿Qué hizo señor?, Don Miguel le contesto, -Señora, la amé, solo la amé.-
Don Miguel se bajó en  la esquina que le tocaba, pensando en que la vida le había puesto en su camino, una nueva oportunidad para utilizar el poder que todos tenemos, el poder de sentir y hacer sentir. El creo el amor y lo entrego, creyó plenamente  en su poder creativo, y en esa ocasión le toco, crear Amor.
Don Miguel, jamás volvió a ver a la señora, a pesar de que muy seguido la buscaba en la misma ruta del taxi. No se preocupó, pues sabía que lo que se siente de corazón, dura para toda la vida.

Si sabes de alguien que no la está pasando muy bien ahora, ¡Cree y Crea! amalo