lunes, 4 de abril de 2011

CONFESANDO UNA CULPA


Habia un niño que visitaba a sus abuelos en su granja. Le dieron una resortera para que jugara afuera en el campo.Practicó, pero nunca pudo darle a su objetivo. Ya un poco desanimado, regreso a la casa para la cena.
Mientras caminaba de regreso, vio el pato más querido por su abuela. T como un impulso, él le dejó ir un golpe con la resortera., le pegó al pato y lo mató.
El niño estaba impresionado y consternado. En un momento de pánico, escondió el pato muerto entre una pila de madera, pero en ese momento vió que su hermana estaba obervandolo.
Dorita lo habia visto todo pero no dijo nada. Después del almuerzo del siguiente día, la abuela dijo: "Dorita, vamos a lavar los platos" pero ella dijo: "Abuela, Johnny me dijo que el queria ayudarte en la cocina". Luego el susurró a Johnny: "Recuerdas el pato".
Así que Johnny lavo los platos. Más tarde ese día el abuelo le preguntó a los niños si querian ir a pescar, y la abuela dijo: "Lo siento, pero necesito que Dorita me ayude a hacer las compras". Ella solo sonrió y dijo: "Bueno, no hay problema porque Johnny me dijo que queria ayudar" y susurro nuevamente: "Recuerdas el pato"´. Así que Dorita se fue a pescar y Johnny se quedo ayudando.
Después de varios días en los cuales Johnny hacia todas las tareas de Dorita, Él finalmente no pudo soportarlo más.
Le confesó a su abuela que había matado al pato.
La abuela se arrodilló y le dió un abrazo y le dijo: "Corazón, yo lo sé, sabes, yo estaba parada en la ventana y vi todo lo que pasó. Pero porque te amo te perdono. Solo me preguntaba cuanto tiempo más permitirías que Dorita te hiciera su esclavo.