Ir al contenido principal

Entradas

¿ME BUSCAS?

¿ME BUSCAS? Estoy en el asiento de al lado. Mi hombro está contra el tuyo. No me encontrarás en estupas ni en templos hindúes, ni en sinagogas, ni en catedrales, ni en misas ni en kirtans, ni al hacer yoga, ni al comer solamente verduras. Cuando realmente me busques, me verás instantáneamente; me encontrarás en la casita más pequeña del tiempo. Kabir dice: -Estudiante, dime ¿qué es Dios? - ¡Dios es la respiración dentro de la respiración¡ Kabir

VARIAS REFLEXIONES

Lo sublime de lo eterno está en sus obras; cada día lo constato y lo disfruto. Roger Patrón Luján En cierto modo, Dios se halla en la punta de mi pluma, de mi pincel, de mi aguja, de mi corazón y de mi pensamiento. Pierre Theilhard de Chardín Ama y haz lo que quieras, si callas, callarás con amor; si gritas, gritarás con amor; si perdonas, perdonarás con amor. Si está dentro de ti la raíz del amor ninguna otra cosa sino el bien podrán salir de tal raíz. San Agustín Todo se puede perder: la riqueza, el prestigio. Pero, en cuanto vives, la felicidad regresará siempre a tu corazón. Si levantaras sin miedo los ojos al cielo, estarías seguro de tu pureza y serías feliz, acontezca lo que acontezca. Anne Frank Procedemos de Dios. Como el árbol de la raíz y el...

DEPENDE DE QUIEN SON LAS MANOS

Una pelota de basketball en mis manos vale 19 dólares. En las manos de Michael Jordan vale 33 millones de dólares. Depende de quién son las manos. Una pelota de baseball en mis manos vale 6 dólares. En las manos de Mark Mc Guire vale 19 millones de dólares. Depende de quién son las manos. Una vara en mis manos podrá ahuyentar a una fiera salvaje. En las manos de Moisés hizo que las aguas del mar se separaran. Depende de quién son las manos. Una honda en mis manos es tan sólo un juguete. En las manos de David era un arma potente. Depende de quién son las manos. Dos peces y cinco piezas de pan en mis manos son unos emparedados. En las manos de Jesús alimentarón a una multitud. Depende de quién son las manos. Unos clavos en mis manos, serán suficientes para construir una silla. En las manos de Jesucristo, trajeron salvación al mundo entero. Depende de quién son las manos. Como podrás ver, depende de quién son las manos. Así que coloca ...

NO TENGO TIEMPO

Me arrodillé para orar pero no por mucho tiempo; tenía mucho que hacer. Debía apurarme e ir a trabajar, por las obligaciones que tenía que cumplir. El deber para con Dios había sido satisfecho. Mi alma estaba en paz. A través del día, no tuve tiempo para decir una palabra de aliento, no tuve tiempo para hablar de él a un amigo. Temía mucho que se rieran de mí. No tengo tiempo, no tengo tiempo, hay mucho que hacer. Ésa era mi constante queja: no tengo tiempo para dar aquellos en necesidad. Finalmente, llegó el tiempo de morir. Cuando estuve frente al Señor, me presenté con los ojos entrecerrados. En sus manos sostenía un libro, era el libro de la vida. Él busco en el libro y dijo: No puedo encontrar tu nombre. Una vez lo iba a escribir, ¡pero nunca tuve tiempo para hacerlo! ANÓNIMO

LA CAPACIDAD DE CREER

La capacidad de creer es la facultad humana más significativa y fundamental; Y lo más importante de un hombre es lo que cree profundamente sobre su ser. Este aspecto lo hace ser lo que es, lo organiza y lo alimenta, lo mantiene caminando frente a las circunstancias adversas, le da resistencia y dirección. Y si permite que la neutralidad, la confusión, la indiferencia o el escepticismo entrenen, la fuente de la vida cesará de fluir en él. Hugo Stevenson Tiger

LE PEDI A DIOS

Le pedí a Dios que me quitara el orgullo. Dios dijo: No, no es mí papel quitarlo, sino el tuyo dejarlo. Le pedí a Dios que curara a mí hija discapacitada. Dios dijo: No, su mente es la que cuenta, su cuerpo es solo temporal. Le pedí a Dios que me diera paciencia. Dios dijo: No, la paciencia es producto de las tribulaciones; no se otorga, se gana. Le pedí a Dios que me diera felicidad. Dios dijo: No, yo te doy bendiciones, la felicidad depende de ti. Le pedí a Dios que disminuyera mi dolor. Dios dijo: No, el sufrimiento te aparta de lo mundano y te acerca a mí. Le pedí a Dios que hiciera crecer mi espíritu. Dios dijo: No, debes crecer por ti mismo, pero yo te podaré para hacerte productivo. Le pedí a Dios todas aquellas cosas que gozaría en la vida. Dios dijo: No, te daré la vida para que puedas gozar de todas las cosas. ANÓNIMO

ALMUERZO CON DIOS

Un niño pequeño quería conocer a Dios. Sabía que era un largo viaje hasta donde Dios vive, así que empacó su maleta con pastelillos de chocolate con relleno de mermelada y un a paquete de seis refrescos de naranja, y empezó su jornada. Cuando había caminado como tres cuadras, se encontró con una mujer anciana. Estaba sentada en el parque, contemplando algunas palomas. El niño se sentó junto a ella y abrió su maleta. A punto de beber de su refresco notó que la anciana parecía hambrienta, así que Le ofreció un pastelillo. Ella agradecida lo aceptó y le sonrió. Su sonrisa era muy bella, tanto que el niño quería verla de nuevo, así que le ofreció uno de sus refrescos. De nuevo ella le sonrió. ¡El Niño estaba encantado! Se quedó toda la tarde comiendo y sonriendo, pero ninguno de los dos dijo nunca una sola palabra. Mientras oscurecía el niño se percató de lo cansado que estaba, se levantó para irse, pero antes de seguir sobre sus pasos, dio vuelta atrás, corrió hacia la anciana y le dio un...